martes, diciembre 14, 2010

La Merkabah es la nave solar que Yo Soy.

Un vehículo luminoso de naturaleza geométrica, girando a gran velocidad en sentido levógiro, que nos permite viajar entre diferentes mundos y dimensiones. Puede ascender o descender a través de la gama de frecuencias, pero es mucho más que un transporte para la ascensión, ya que a través del Intento puede convertirse en cualquier forma que uno desee, modificando su esencia electromagnética en cualquier otra longitud de onda. Esta luz vibrante funde en una sola realidad el espíritu y el cuerpo, trasladándolos a través de las líneas o filamentos universales que comunican las dimensiones entre si.

El proceso de la Ascensión transforma la biología en luz y permite que el cuerpo nazca en otra realidad más sutil. Para conquistarla, hay que limpiar a fondo la basura acumulada en los cuerpos físico, mental, emocional y del alma, hasta reunificar toda esta energía en el cuerpo espiritual (sea por medio de la ascesis, el amor, el servicio, la oración o la meditación). Desde ese momento, cuando actuamos en lo cotidiano la energía vuelve a los cuatro cuerpos inferiores ya purificados, pero en cuanto la acción interna o externa termina, toda la energía ha de volver a la envoltura espiritual (como hacen los Maestros ascendidos). Señalar también que la Merkabah tiene que ser activada para que se comporte de la manera descrita, porque de otra manera está sólo potencialmente presente como una red que cubre el cuerpo, esperando la llamada del espíritu, el Intento impecable que la ponga en movimiento.

Insisto en que los trabajos internos, la meditación, la limpieza emocional, el silencio mental, la apertura del corazón (amor, compasión), los rituales en los lugares de poder natural, el trabajo físico, las kriyas energéticas… ayudan en este delicado proceso de la Ascensión, activando el campo vivo de la Merkabah. Es energía divina y no está hecha con tornillos como toda la tecnología satánica. Es dirigida desde nuestros sentimientos y pensamientos, y no desde técnicas o ciencia revelada. Así que cualquiera que se mantenga en una atmósfera de amor y de unidad con todos los seres, puede crear el campo Merkabah, aún sin darse cuenta de ello y sin perseguirlo expresamente. Y ¿cómo se sienten los primeros síntomas del despertar de la Merkabah? El fuego de la zona sacra se expande alrededor del cuerpo, creando como una explosión electromagnética que es dirigida desde el plexo solar, como un platillo volante horizontal a muchos metros de distancia, y esto puede ser medido tecnológicamente por aparatos que controlar los campos magnéticos. En el centro la cabina que corresponde al actual cuerpo luminoso, pero con una frecuencia bastante más elevada. Este es el momento histórico, después de la oscuridad de los últimos milenios, para conocer la Merkabah (que sólo puede activarse plenamente a partir de la quinta dimensión) y los diferentes caminos para activarla en sus múltiples maneras posibles. Es el tiempo en que las energías del centro galáctico están activando, de igual manera, el adn cósmico del ser humano. Por tanto la Merkabah es la clave del proceso de Ascensión, la puerta del cambio dimensional que, a través de la elevación de la conciencia, permite el fin del llamado “homo sapiens sapiens” y el nacimiento de la nueva raza del hombre galáctico.

1 comentario:

Emilio Fiel dijo...

Esto es un comentario de prueba